Hello, coffee friends.
I'm very happy about this new initiative. It turns out that new coffee shops have opened in the city of Las Tunas, which I've already mentioned in some previous posts.
However, something I haven't told you about is the hours of these cafes.
It's somewhat contradictory that in a city with so many good coffee stands, almost none of them open before 9:30 a.m. Therefore, if you're an early riser or start work earlier, you should look for other, less glamorous or lower-quality options.
Well, I belong to that second kind of people. Generally, by 6:30 a.m., I'm up at home making coffee; And after 8:00, I'm at work.
Therefore, some friends and I have developed a habit of going to "Café Christopher," which opens at 7:00 in the morning.
This is a small, rustic, and very affordable place. It's only been open for two months and seats six people on stools. They only offer espresso and cortaditos, but they make up for it with other breakfast options like breads and juices.
However, just by opening so early, they've already built up a steady clientele who come looking for that precious morning coffee.
Christopher's Café is a bit far from my house, but it's worth going not just for the coffee and the bread, but for the new item on their menu: pudding.
Since I was a kid, this has been my favorite dessert. I swear, from the first day I tried it, I remembered those mornings from my childhood when my mom would make me coffee with milk and bread, and she'd always have a nice piece of pudding in the fridge as a reward for eating it all.
Some friends say they can't eat sweets and drink coffee because they lose the coffee's sweetness, but that doesn't worry me. Of course, because the first thing I do is drink the coffee. That's why we go there in the first place. Maybe pudding is an added bonus.
So walking to Christopher's Café has become our new morning ritual.
From the moment we walk in, the woman on the slope looks at us from behind the counter and says, "An espresso and a pudding each." We nod and wait to be served.
That's how you can start the workday happily.
Versión en español
Hola, amigos del café.
Me alegro mucho por esta nueva iniciativa. Resulta que en la ciudad de las tunas se han abierto nuevos cafés, de lo que ya les he comentado en algunos post anteriores.
Sin embargo algo de lo que no les he hablado es de los horarios de estos cafés.
Es algo contradictorio que en una ciudad con tantos buenos puestos de cafés, casi ninguno de ellos abre ante de las 9:30 de la mañana. Por tanto si eres madrugador o comienzas a trabajar más temprano, debes buscar otras opciones menos glamurosas o de menor calidad.
Pues yo soy de esa segunda clase de personas. Generalmente ya, a las 6:30 de la mañana, estoy de pie haciendo café en mi casa; y después de las 8 estoy en el trabajo.
Por tanto, algunas amistades y yo nos hemos creado un hábito de acercarnos al “café Christopher” el cual abre desde las 7:00 de la mañana.
Este es un sitio pequeño rústico y muy económico. Solamente tiene dos meses y capacidad para seis personas sentadas en taburetes. Solamente ofrecen café expreso y cortadito pero lo compensan con otras opciones de desayuno como panes y jugos.
Sin embargo, solo por el hecho de abrir tan temprano, ya se ha hecho una clientela fija y constante te van en busca de preciado café de la mañana.
El café Christopher queda un poco lejos de mi casa pero vale la pena ir no solo por el café ni los panes: sino por el nuevo item en su menú: el pudín.
Desde niño este ha sido mi dulce preferido. Les juro que desde el primer día que lo probé, recordé aquellas mañanas de mi niñez cuando mi mamá me preparaba café con leche y pan y; siempre terminar, en el refrigerador tenía un buen trozo de pudín como premio a comerme todo.
Algunas amistades dicen que no pueden comer dulce y tomar café porque pierden el dulzor de café, pero eso a mí no me preocupa. Por supuesto porque lo primero que hago es beberme el café. Para eso es que vamos, en primera instancia. Ya acaso de pudín es un bonus extra.
Así que caminar hasta el café Christopher se ha vuelto el nuevo ritual de la mañana.
Ya desde que entramos la de pendiente nos mira desde su barra y nos dice: “un expreso y un pudín para cada uno”. Nosotros asentimos y nos estamos a esperar a que nos sirvan.
Así sí se puede comenzar la jornada laboral de una manera feliz.