HOJA CLÍNICA DE PACO MIR

in voilk •  3 months ago

    Saludos amigos y amigas de @literatos ✨🤗

    Como prometí el sábado pasado, he elegido las jornadas sabatinas para compartir en Hive la obra de algún poeta al que admiro y que me haya sido muy cercano.

    El post anterior lo dediqué al poeta villaclareño Jorge Luis Mederos (Veleta) y desafortunamente no lo compartí aquí, donde presiento podría haber resultado más provechoso, mejor acogido por ustedes. Desconocía de la Comunidad, pero un buen amigo me la recomendó con entusiasmo. De modo que hoy traigo a quien fuera mi Maestro, lo fue para mí tanto como para muchos otros jóvenes escritores que nos iniciábamos en el ejercicio literario en la Isla de la Juventud a principios de la década de los 90's.

    A este hombre le debo todo y cuánto soy en la actualidad. Sin haberlo conocido, les aseguro que mi vida habría seguido un destino bien distinto, muy alejado de la Poesía.

    Mucho pudiera decir de él, tengo disímiles anécdotas que se suscitaron en continuos intercambios que sostuvimos de 1993 a 1997. Pero esas las reservaré para ocasiones posteriores, hoy prefiero invitarles a conocerlo de otra manera, dejando que hablen más sobre él las fotografías e imágenes que he elegido para ilustrar el post y las que comparto, acompañando algunos de sus poemas, y que son aquellos que aún permanecen, a pesar del tiempo transcurrido, dentro de mi preferencia. Son textos a los que recurro una y otra vez, por la esencia espiritual que vislumbran y porque los considero modélicos, desde el punto de vista escritural.

    Reflejan todos la esencia cosmológica de un poeta de clara estirpe romántica y con cierta vocación vanguardista al trabajar la imagen. La naturaleza como apreciarán juega un papel protagónico a la hora de Paco Mir darnos indicios de su biografía, nadie como él supo retratar mejor su estancia en el frío recinto hospitalario que lo albergara en 5 ocasiones, para 5 intervenciones quirúrgicas. Víctima de un tumor cerebral, finalmente se despidió de nosotros, dejando con cada poema, una caja de resonancia de los más intrincados sentimientos humanos; siempre sugeridos, optando por la connotación antes que la denotación, empleando un lenguaje coloquial que no desestima nunca la metáfora, pero que no la exacerba, más bien recurre a ella de manera contenida y oportuna.


    Paco Mir, firmando su libro Pianista en el Restaurant en Jornada de la Cultura que le dedicaron en su poblado natal, Banes de la provincia Holguín, en 1992.

    Sus diferencias con el conversacionalismo imperante entre los compañeros de su generación, provienen particularmente de esa relación con la naturaleza. Sus versos dan fe, del modo en que Paco recobró para la poesía cubana un aliento romántico que ya parecía olvidado.

    La indisimulada conexión que existe entre el curso de su vida y el de su poesía, es otro elemento esencial que lo distingue. A modo de elaborada catarsis que consigue la identificación del lector, como poeta Paco procura en todo momento involucranos en sus deseos y padecimientos, en sus meditaciones y angustias, con versos que se transforman o retraen, según las pulsiones y emociones que elige exponer, en dependencia del estado anímico que se los dicta. Haciéndola pasar por su prisma, la naturaleza, como ya apuntamos, es el espacio privilegiado dentro de su obra, y junto a ella, el hombre que repercute dejando testimonio en canciones sanadoras que recrean su singular sensibilidad y la difícil experiencia de vivir enfermo, pero amando la vida.

    Su poesía es siempre una visión armoniosa, a veces hedonista, pero resulta precisa y voluptuosa, en consonancia con la realidad que le hizo saber que más allá de la esperanza, está también la luz, en zonas sombrías.

    Nos legó, sin duda alguna, poemas espectaculares y convincentes desde su dolencia corporal, abordando la existencia con una visión, fundamentalmente ética, pero sin tufillo aleccionador, y ahí está para mí su mejor ganancia, cómo llegar a ser educativo sin dejarse arrastrar por lo didáctico.

    Para alguien que desee alcanzar un conocimiento profundo y sistemático de la Literatura Cubana Contemporánea, éste es un autor de consulta obligada, en particular por sus puntos de giro y de cambio dentro de nuestra tradición poética, perteneció a un movimiento en el que participaron poetas muy dados a la perfección clásica, junto a otros que como él, eligieron ser incansables exploradores de imposibles, bajo la etiqueta de "Poetas de La Tierra", a los que la crítica de época en los 70's, quiso desfavorecer con el despectivo "tojosismo".

    La vida demostró, sin embargo, que "los tojosistas" trascendieron y sus atacantes permanecen en el más oscuro olvido con sus disparatados y desafortunados criterios.


    Les muestro aquí algunos de sus 📚 publicados:


    Publicado por Editorial Letras Cubanas, Ciudad de La Habana, 1981.


    Publicado por Ediciones Unión, Ciudad de La Habana, 1985.


    Publicado por Editorial El Abra, Nueva GERONA, 1998.


    Selección de poemas:


    De PROYECTO DE OLVIDO Y ESPERANZA

    YAGRUMA

    Qué corriente de aguas es la que puede bañar tus ramas. Qué pájaro de monte se posará en la vejez de tus sentimientos para quedarse, darte de golpe una crecida del arroyo con las angustias de tierra adentro.
    En tu tersa piel hay espacio para grabar un rótulo de novios y fluye la décima desde la raíz al cabello revuelto de tu arrogancia.
    Lejos se te puede ver. Triunfante en la sequía del trillo, trovadora de la humedad del remanso, que nos arrastras al encuentro de la noche en las estibadas leyendas del sinsonte.


    De LAS 🍂 CLÍNICAS
    (fragmentos)

    I
    Como un árbol el hospital ha dejado
    que sus hojas entren por mi ventana
    y que los gorriones hagan ruido
    en el salón de los doctores.

    II
    Hasta aquí
    no sabía que la juventud
    -supremo don de la naturaleza-
    era chica, apretada y sin tallas aparentes.

    III
    Mi hoja clínica ha sido censurada:
    se le prohibió su lectura a los estudiantes.
    Mi hoja clínica está llena de palabrotas,
    de violentas discusiones por la aurora.
    Mi hoja clínica está sellada
    en el alma de los impuros mecanismos del gesto.

    XIII
    Preñados la poesía y yo,
    convalecientes de vértigos y mareos,
    se nos prohibieron los versos:
    loable manera de sentirnos humanos.
    Claro, que la poesía que está conmigo
    no es la misma que frecuenta los ángeles de Eliseo.
    La mía, digamos,
    tiene más yarey en la cintura.
    Preñados los dos no sabemos qué alumbrar,
    triste cosa para pasarle a uno con semejante novia.

    XXXI
    Yo odio al que invade.
    Odio las hipócritas maneras de ofrecer un beso,
    el elaborado silencio,
    los periódicos que tapan del frío,
    los desagües y charcos obtusos,
    los barrios carcomidos,
    las sillas de estilo.
    Odio los desiertos,
    la velocidad de la ambulancia que no me permite detener en las plantas,
    la fécula y las sopas,
    los afiches transnacionales,
    esa venoclosis que se acerca,
    los viajes injustificados a Varadero,
    los poemas de cierta gente,
    la diplomacia inoperante.
    Odio quedar en mi cama de hierro
    esperando que pase
    una noche más, sucesiva a la otra
    y a la otra y a la que falta.


    De PIANISTA EN EL RESTAURANT

    UN VIEJO PERRO DE CIRCO CUENTA
    SUS PENAS Y ALEGRÍAS

    A esta edad los juegos son más difíciles
    ya no se trata de saltar por un aro de fuego
    a la orden del látigo que fustiga sobre la arena.
    A esta edad te piden saltar desde el trapecio
    al barril de agua donde nadan
    dos enormes goldfishs disgustados
    porque les vas a quitar la posibilidad de balancearse de un extremo a otro.
    A esta edad debes tratar de ser cortés
    con todos aquellos que no les alcance nariz
    para oler al mundo
    y hacer reír a los chicuelos que al fin te lleguen con un pescado podrido
    bajo la sombra de una lámpara.
    Uno ha dejado de ser el que ladra a los carruajes tirados por un solo caballo
    o el que lleva un lazo brillante
    con las orejas espulgadas.
    Uno es simplemente un cuerpo que puede flotar
    en cualquier canal.
    El problema es que, pese a todo esto,
    persisto en saltar por el aro incandescente
    y hacer un número de angustia profunda
    porque estoy tan solo como cualquiera de ustedes pudiera adivinar
    y esto no entristece a nadie más que a mí
    o a la perra que ahora me huele distraídamente.
    En este instante me llama alguien
    y es un niño quien me acaricia
    y es un sueño quien me desborda
    y es el azul quien me hace saltar
    y qué raro, sigo siendo el mismo que aplaudirán cuando cruce decidido
    por el aro en llamas.

    ALAMBRADA

    Vengo
    me quedo
    justo en la alambrada
    y que me griten desde la noche las golondrinas.
    Que me quedo en la alambrada
    que no me zafó
    que tú caerás también en la alambrada
    y no podremos desprendernos ninguno de los dos.

    FÁBULA

    La torcaza boba no debería llamarse así
    sino ingenua
    aun junto al cazador no se asusta
    no puede pensar que la presa sea ella
    ni que provoque la furtividad del disparo.

    Es capaz de caminar al frente
    y cuando escucha el estampido de la pólvora,
    aturdida, rompe su vuelo contra los pinos.

    No llega a saber nunca que ha sido herida,
    muere ingenua, se desangra tranquila
    sin que las demás entiendan.


    De UN PÁJARO VERDE Y SOLO

    JADEO INTERIOR

    El mejor poema lo escribirán un día
    que Turgueniv no esté esperando
    o registren entre tus vidas una estrella,
    miel para el amor, baño de manzanilla,
    el té en el punto de la tarde
    con el corazón simple, intacto,
    preparado para iniciar la historia no imaginada,
    dejarte llevar por imágenes perdidas
    y el misterioso multiplicarse.
    Pasas quedo o raudo
    perdido o sublimado
    dispuesto a releer los versos que abandonaste
    en la brevedad de un profundo jadeo interior.

    EN LA MITAD DEL MONTE

    No puedo ser romántico y quisiera
    la lluvia, su rastro breve,
    las ramas, la música de ese pino
    dueño de la luna y los espejos,
    su grave postura,
    su aroma profundo,
    su manía de rozar el pensamiento.
    Hace frío,
    frío en la mitad del monte
    y un espacio se abre tranquilo,
    pasan quedos los pájaros,
    pasan de huída los recuerdos.
    Miento:
    no puedo ser romántico
    y quisiera.

    Este post es libre de IA.
    Todas las fotos utilizadas son de mi propiedad.

      Authors get paid when people like you upvote their post.
      If you enjoyed what you read here, create your account today and start earning FREE VOILK!