
El síndrome del bebé sacudido es un complejo de consecuencias negativas del traumatismo del sistema nervioso central en pacientes durante los primeros 3 años de vida, que es causado por sacudidas bruscas o manejo descuidado del niño. Se caracteriza por una tríada de síntomas: hemorragias intracraneales, daño retiniano y edema cerebral.
El síndrome del bebé sacudido también se denomina síndrome del impacto sacudido, síndrome del latigazo cervical, síndrome de lesión cerebral traumática o síndrome de abuso.
Sacudir a un bebé, incluso suavemente, es muy peligroso. Esto provoca un problema grave llamado síndrome del bebé sacudido. Podrían producirse daños cerebrales graves y la muerte.
¿Cuándo consultar a un médico?
- Si el niño tiene dificultad para respirar.
- Si presenta convulsiones.
- Si duerme mucho
- Si esta presentando vómitos.
- Si pierde el apetito.
- Si el niño tiene sangrado de los ojos o los oídos.
- Si el comportamiento de su hijo cambia repentinamente y se siente mareado o inquieto todo el día.
- Si nota algún hematoma
- Si el niño llora constantemente.
Muchos padres y cuidadores desconocen las graves consecuencias que tiene sacudir a un bebé. Pueden creer erróneamente que sacudirlo es una forma inofensiva de calmar a un bebé que llora, sin darse cuenta del potencial de causarle lesiones graves. Balancear levemente a un bebé en el regazo de sus padres se considera normal, pero cualquier otra cosa debe evitarse estrictamente.
Se recomienda que si los padres sufren agotamiento emocional y son propensos a arrebatos de ira, busquen la ayuda psicológica, para evitar este tipo de problemas a los niños.