Una introducción necesaria
De eso trata esta publicación en la que quiero reconocer a dos de las figuras cumbres del movimiento deportivo cubano que, no solo brillaron en nuestro país, sino que, son íconos del deporte internacional.
Sirva este trabajo como un modesto homenaje a dos figuras del deporte que tantas alegrías nos regalaron y que han sido inspiración para muchos deportistas en el mundo.

Coincidencia
Quiso la historia de que Eugenio George Laffita y Teófilo Stevenson Lawrence nacieran un 29 de marzo, aunque de años diferentes, y que, a pesar de nacer en regiones diferentes, los dos se dedicarían a la misma actividad.
No pretendo hacer una cronología de sus datos más relevantes o de sus biografías porque, eso lo puede encontrar usted en internet. Lo que quiero es dar mi criterio de lo que significan para el deporte cubano y mundial.
El Mejor Entrenador del siglo XX
La historia del voleibol sería imposible escribirle sin los aportes realizados por Eugenio George Laffita quien consagró su vida a esta disciplina deportiva y, pasó de ser atleta y entrenador en sus inicios del equipo masculino al equipo femenino de Cuba.
Es difícil que las atletas que dirigió no hablen de su papel como educador, de su condición de entrenador ejemplar y de la exigencia al máximo en los entrenamientos.
En sus métodos estaban las clases sobre la manera de abordar los encuentros, la innovación permanente del juego, la adaptación a las condiciones de las rivales y asumir los partidos con las atletas con las que contaba. Un ejemplo de lo anterior fue cuando decidió jugar con una formación llamada 4-2, diferente a la mundialmente conocida como 5-1.
Lo anterior quiere decir que, todos los equipos jugaban con 5 atacadoras y una pasadora. Por su parte, Cuba jugaba con 4 atacadoras y 2 pasadoras, pero, eso era en el esquema táctico porque estratégicamente las dos pasadoras tenían un poder de ataque excepcional y, cuando una de ellas estaba en la defensa rotaba y pasaba, lo que convertía al equipo cubano en uno que siempre tenía tres atacadoras disponibles mientras, el resto de los equipos solamente tenía dos.
Entre sus resultados están tres coronas olímpicas consecutivas, tres títulos mundiales, 4 Copas del mundo ganadas y varios trofeos más en competiciones de diferentes niveles.
Por su trayectoria, la Federación Internacional de Voleibol lo seleccionó como el Mejor Entrenador de Voleibol femenino del siglo XX.
El más grande de la historia
Teófilo Stevenson Lawrence es considerado por muchos especialistas como el mejor boxeador amateur de la historia y su trayectoria deportiva y humana así lo atestiguan.
Dueño de una técnica excelente que, en ocasiones, no se veía mucho por la gran pegada que tenía, fue un caballero dentro y fuera del cuadrilátero.
En sus inicios fue un boxeador que consideraban tímido, sin embargo, sus entrenadores decían que intentaba dar y que no le dieran, algo que es una de las claves para ganar en este deporte.
Sus inicios internacionales no auguraban un gran futuro en el boxeo porque no consiguió resultados positivos y, en los Juegos Panamericanos de 1971, estas dudas se acrecentaron cuando Teófilo perdió contra Duane Bobick, la llamada Esperanza Blanca del boxeo estadounidense. Sin embargo, lo que para muchos fue negativo, para el cuerpo técnico fue positivo.
Los Juegos Olímpicos de Múnich, en 1972, se encargaron de darle la razón a Stevenson y a sus entrenadores al ganar de manera inobjetable la corona olímpica y, además, ganó la copa Val Barker entregada al mejor boxeador de los juegos olímpicos libra por libra. En esta competencia tomaría revancha de Bobick, a quien derrotó por fuera de combate.
Después de este logro ganó las medallas de oro en los olímpicos de Montreal 1976 y Moscú 1980. Unido a los tres títulos olímpicos, logró tres medallas de oro en campeonatos del mundo y muchas más en torneos continentales y en otras regiones del mundo.
Fue reconocido como el Mejor Deportista Cubano del siglo XX y un referente del deporte mundial.
Un comentario final
Una de las cosas que me inculcó mi madre fue la cualidad de agradecer y reconocer a quien nos ayuda o nos regala felicidad. Y, estos dos gigantes del deporte hicieron eso y mucho más porque, además de ser figuras cimeras en el deporte internacional, nos hicieron la vida mucho más feliz al conseguir tantos lauros para esta isla que tanto los admira y necesita.
¿Qué piensa usted?
Nota: He utilizado el traductor DeepL Translate.
ENGLISH
A necessary introduction
The phrase that gives the title to this publication was expressed by José Martí Pérez, Cuban national hero, and could well be synonymous with one that has been repeated a lot: “honor to whom honor is due”.
That is what this publication is about, in which I want to recognize two of the top figures of the Cuban sports movement who not only shone in our country, but are also icons of international sports.
Let this work serve as a modest tribute to two sports figures who gave us so much joy and have been an inspiration for many athletes around the world.

Coincidence
As history would have it, Eugenio George Laffita and Teófilo Stevenson Lawrence were born on March 29, although in different years, and that, despite being born in different regions, both would dedicate themselves to the same activity.
I do not intend to make a chronology of their most relevant data or their biographies because you can find that on the Internet. What I want is to give my criteria of what they mean for Cuban and world sport.
The Best Coach of the 20th century
The history of volleyball would be impossible to write without the contributions made by Eugenio George Laffita who devoted his life to this sport discipline and went from being an athlete and coach in his beginnings of the men's team to the Cuban women's team.
It is difficult for the athletes he coached not to speak of his role as an educator, of his exemplary coaching and of the maximum demand in training.
In his methods were the classes on how to approach the matches, the permanent innovation of the game, the adaptation to the conditions of the rivals and the assumption of the matches with the athletes he had. An example of this was when she decided to play with a formation called 4-2, different from the one known worldwide as 5-1.
This means that all teams played with 5 attackers and one passer. On the other hand, Cuba played with 4 attackers and 2 passers, but that was in the tactical scheme because strategically the two passers had an exceptional attacking power and when one of them was in the defense she rotated and passed, which made the Cuban team one that always had three attackers available while the rest of the teams only had two.
Among her results are three consecutive Olympic crowns, three world titles, 4 World Cups won and several other trophies in competitions at different levels.
For his career, the International Volleyball Federation selected him as the Best Women's Volleyball Coach of the 20th century.
The greatest in history
Teófilo Stevenson Lawrence is considered by many specialists as the best amateur boxer in history and his sporting and human trajectory attest to this.
Owner of an excellent technique that, at times, was not often seen due to the great punch he had, he was a gentleman in and out of the ring.
In his early days he was a boxer who was considered shy, however, his trainers said that he tried to give and not get hit, something that is one of the keys to winning in this sport.
His international beginnings did not bode well for his future in boxing because he did not achieve positive results and, in the 1971 Pan American Games, these doubts were heightened when Teofilo lost to Duane Bobick, the so-called White Hope of American boxing. However, what for many was negative, for the coaching staff was positive.
The Munich Olympic Games in 1972 proved Stevenson and his coaches right when he won the Olympic crown in an unobjectionable manner and also won the Val Barker Cup, awarded to the best boxer of the Olympic Games pound for pound. In this competition he would take revenge on Bobick, whom he defeated by knockout.
After this achievement he won gold medals at the Montreal 1976 and Moscow 1980 Olympics. In addition to the three Olympic titles, he won three gold medals in world championships and many more in continental tournaments and in other regions of the world.
He was recognized as the Best Cuban Athlete of the 20th century and a reference in world sports.
A final comment
One of the things my mother instilled in me was the quality of thanking and recognizing those who help us or give us happiness. And, these two giants of sports did that and much more because, besides being top figures in international sports, they made our lives much happier by achieving so many laurels for this island that admires and needs them so much.
What do you think?
Note: I have used the translator DeepL Translate.